Starace, pandemia y transición energética

Published on martes, 7 julio 2020

“Estamos haciendo todo lo posible para garantizar una transición energética justa, gestionando nuestro importante patrimonio industrial y mirando hacia el futuro”

– Francesco Starace, Enel CEO

En este contexto, como ha destacado Francesco Starace, es importante avanzar paso a paso y dar tiempo a las tecnologías para que evolucionen porque “no se puede hacerlo todo a la vez y hacerlo bien”. Muchos aspectos se aclararán sólo “cuando haya decenas de millones de coches eléctricos y cuando los autobuses y los camiones cambien de tal forma que ya no utilicen gas metano que, en cualquier caso, emite partículas”. Por lo tanto, se podrá entender, por ejemplo, “cuáles son las fuentes de energía que se pueden combinar con la electricidad o si el hidrógeno puede sustituir al queroseno o al diésel”. Pero esto no es una vuelta al pasado, el hidrógeno “no es una fuente de energía, sino una forma de almacenarla”, ha destacado el CEO de Enel, añadiendo que “puede competir con otras”. Pero para hacer esto y desempeñar su papel en la transición “tiene que deshacerse de la gran huella de carbono, ya que la producción actual de gas y carbón tiene emisiones iguales a las de Gran Bretaña e Indonesia juntas”. Si el hidrógeno se produce por electrólisis a partir de plantas renovables, “obviamente está bien, pero los costos deben reducirse 6 o 7 veces en los próximos cinco a diez años”.

 

Finalmente, Francesco Starace ha analizado los posibles efectos de la pandemia sobre los equilibrios geopolíticos, también en relación con la caída de los precios del gas: “Creo que se trata de dinámicas que de alguna manera no están ligadas a los precios a medida que las tecnologías verdes evolucionan y se difunden. El consumo de gas en Italia está disminuyendo año tras año y esta tendencia solo puede confirmarse con el crecimiento de las renovables. Ahora lo considero un tema marginal. Por supuesto, seguiremos comprándolo por un tiempo, pero lo necesitaremos cada vez menos”. Por lo tanto, ¿no hay necesidad, como sistema nacional, de nuevas infraestructuras? “Tenemos menos plantas de regasificación que España o Francia. Teniendo en cuenta la falta de demanda de gas y la evolución del sector, ¿son necesarias nuevas inversiones? Otra pregunta clave es: ¿estamos seguros de que las renovables cubrirán el 100% de las necesidades energéticas?”, ha concluido el CEO de Enel, destacando que “quizás habría espacio para otra planta de regasificación de modo que, en caso de necesidad, seamos independientes de la esclavitud de las infraestructuras de conexión. Y, dada la inestabilidad geopolítica que nos rodea, nunca tendríamos problemas de suministro”.

 

Redacción Enel