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Energía, Italia puede hacerlo: Francesco Starace hace un balance de la situación

Cómo lidiar con la crisis energética provocada por los eventos en Ucrania: el consejero delegado y director general de Enel Francesco Starace habla del tema

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Reducir el rol del gas en la producción de energía, sustituir sus usos civiles por tecnologías ya disponibles, más eficientes y seguras, acelerar en el ámbito de la regasificación. Según Francesco Starace, estas son tres opciones cruciales pero necesarias para afrontar la crisis energética provocada por los acontecimientos en Ucrania. Italia puede hacerlo: así escribió el consejero delegado y director general de Enel en un editorial publicado en “Il Corriere della Sera” –el principal periódico italiano– indicando los pasos que el país debería tomar “para ser menos ‘frágil’ y contribuir a fortalecer la política energética europea”. Según el consejero delegado y director general, hay tres opciones a implementar que deben considerarse de inmediato. En primer lugar, “reducir la dependencia del gas reduciendo drásticamente la cantidad del gas quemado para generar electricidad”. En segundo lugar, “reducir la cantidad de gas para usos civiles a través de tecnologías disponibles hoy en día que hacen más eficiente y seguro el uso de la energía”. Finalmente, “diversificar las fuentes de suministro de gas para el resto de los usos industriales y civiles construyendo, al menos, otras dos terminales de regasificación de GNL que permitan gestionar de forma más eficaz y preventiva las crisis que pudieran surgir en los países proveedores de gas a través de gasoductos”.

Francesco Starace analizó las implicaciones de cada solución en términos de “tiempo, inversión (y no costes, que son los que hoy se pagan para comprar gas a un precio elevado) y consecuencias”. En cuanto a la reducción drástica de la dependencia del gas para producir energía eléctrica, “la opción es acelerar la conversión del parque de generación en producción de energía renovable”. El consejero delegado y director general de Enel recordó la propuesta de la “Associazione confindustriale Elettricità Futura” que había destacado que “alcanzar alrededor de 60 GW de capacidad renovable en los próximos tres años está al alcance de las posibilidades de Italia”. De hecho, en este sector, el país puede contar con “un liderazgo mundial y una amplia capacidad empresarial que en el pasado ya demostró para tomar pasos similares en esta área”. De este modo, el consumo de gas en Italia “se reduciría en unos 18 000 millones de metros cúbicos en tres años y en otros 5000 millones en los dos años siguientes, eliminando casi por completo la necesidad de gas en la producción de energía para 2030”.

“La crisis desencadenada por los acontecimientos en Ucrania cierra un año de tensiones en los mercados de gas. Italia puede hacerlo, pero para ser menos ‘frágil’ y contribuir a fortalecer la política energética europea debe elegir, de inmediato, tres opciones”

Francesco Starace, Enel CEO

Según Francesco Starace, en cuanto al segundo punto –la reducción del consumo de gas para usos civiles– “una solución existente y completamente competitiva es la sustitución progresiva de las calderas de gas para calefacción por sistemas de bomba de calor”. En este caso, los tiempos para hacerlo serían más largos, “pero en unos diez años el consumo de gas para usos civiles se reduciría en unos 10 000 millones de metros cúbicos”. La construcción de dos plantas de regasificación requeriría “tres años para la primera, que ya tiene todas las autorizaciones y, probablemente, cinco años para la segunda, para la que debería existir un procedimiento de autorización simplificado”. La construcción de estas plantas supondría que “unos 16 000 millones de metros cúbicos dejaran de estar conectados al suministro por gasoductos, creando una gran flexibilidad en el suministro de GNL desde otros países (EE. UU., Qatar, Australia, Canadá)”.

El consejero delegado y director general Francesco Starace también subrayó que “el fortalecimiento y la digitalización de segunda generación de las redes eléctricas” es una opción funcional que Italia ya ha tomado gracias al impulso de los programas previstos por el PNRR (Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia de Italia). De hecho, a diferencia de otros países, Italia puede contar con “una infraestructura capaz de acompañar la rápida evolución de su parque de generación en la dirección aquí indicada, y esta es una fortaleza que debe tenerse en cuenta”. En resumen, como finalmente reiteró Francesco Starace, Italia tiene amplias oportunidades para “hacerlo rápido y bien”. Al hacerlo, “atraería inversiones, mejoraría la balanza de pagos, reduciría drásticamente el coste de comprar gas en el extranjero, y reduciría y estabilizaría significativamente los costes de energía”. Además, “generaría puestos de trabajo y fortalecería las cadenas industriales existentes, estableciendo y consolidando su liderazgo en sectores relevantes en todo el mundo”. Por lo tanto, al “hacerlo” se convertiría en “una fortaleza y ya no en una debilidad del sistema energético europeo, contribuyendo a construir un futuro más libre, más competitivo y sostenible para su desarrollo económico en el contexto de una Europa más segura”.

 

Redacción Enel